domingo, 5 de abril de 2015

Mona de mantequilla


¡Buenos días!

Tras un largo parón, ¡ya estoy de vuelta!

¿Cómo va la Semana Santa? Hacía años que nos disfrutábamos de unos días de Pascua con tan buen tiempo! ¿Ya lo estáis aprovechando bien? En casa o por ahí de escapadita, ¡pero qué días más fantásticos!

Se acerca el día de la Mona, así que os traigo una propuesta de Mona bien sencilla, facilona y rica, rica. Como ya sabréis en Cataluña, Baleares, País Valenciano y la franja de Aragón en tradición que los padrinos regalen a sus ahijados este dulce el lunes de Pascua. Más allá del componente religioso, la mona es ya una dulce tradición, que con ahijados o sin, hace que todos acabemos comiendo un pedazo en un momento u otro.

Así que os invito a que preparéis esta mona tan sencilla y la disfrutéis con familia, amigos, pareja,... ¡Porque a nadie le amarga un dulce!

 Id preparando los polluelos, los huevos de chocolate y las plumas que esto es un plis plas!


Para preparar esta rica Mona necesitaremos:

Para el BIZCOCHO:
  • 4 huevos L a temperatura ambiente
  • 120 gr. de harina
  • 120 gr. de azúcar
  • una pizca de sal
  • ralladura de limón
Para la CREMA DE MANTEQUILLA:
  • 400 gr. de agua
  • 500 gr. de azúcar
  • 500 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (textura pomada)
  • 2 cucharadas de nutella
Para el ALMÍBAR:
  • 100 ml. de agua
  • 100 gr. de azúcar
Para el RELLENO y DECORACIÓN:
  • Mermelada de albaricoque (o la que más os guste)
  • Almendras laminadas tostadas (unos 125gr.)

¿Como la hacemos?

El BIZCOCHO:
Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y sin ventilador.
Mezclamos los huevos con el azúcar y la sal en un bol y batimos a máxima velocidad durante unos minutos, hasta que veamos la masa triplica su volumen.
Añadimos la harina tamizada y la ralladura de limón y mezclamos con una espátula con movimientos envolventes.
Vertemos sobre un molde de 20 cm previamente untado en mantequilla o de spray antiadherente (insisto, es una maravilla, ¡tenéis que usarlo!) y horneamos unos 15 minutos.
En mi caso, repartí la masa en dos moldes para tener ya dos partes y ahorrarme un corte, pero como queráis.
Cuando haya transcurrido el tiempo, comprobamos que está bien cocido pinchando en el centro con un palillo y si sale limpio, retiramos del horno y dejamos enfriar en el mismo molde unos 10 minutos y después desmoldamos y lo dejamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

La CREMA DE MANTEQUILLA:
Ponemos en un cazo a fuego lento el agua y el azúcar y cuando llegue a punto de ebullición, lo mantenemos en el fuego 3 minutos más. A continuación, reservamos y dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente.
Por otra parte, batimos la mantequilla con las varillas eléctricas y cuando el almíbar esté frío, lo vamos añadiendo lentamente, en un chorrito sin dejar de batir, dejando que todo se vaya integrando bien.
Cuando esté hecha, reservamos una tercera parte de la crema y a los ostros dos tercios les añadimos las cucharadas de nutella y batimos para que se mezcle bien. Esta parte de crema chocolateada, la usaremos de relleno.

El ALMÍBAR:
Hacemos lo mismo que con el que hemos usado para la crema de mantequilla. Ponemos azúcar y agua en un cazo a fuego suave y llevamos a ebullición, lo mantenemos 3 minutos más así y reservamos.

MONTAJE:
Cortamos el bizcocho por tres partes, de manera que obtendremos 4 capas de bizcocho.
Sobre la primera, aplicamos el almíbar y repartimos la mitad de la crema de mantequilla con chocolate.
Ponemos la segunda capa de bizcocho y almibaramos. Repartimos por encima la mermelada.
Añadimos la tercera capa de bizcocho, almibaramos y repartimos la crema de mantequilla chocolateada que nos queda. 
Ponemos ya la última capa y almibaramos de nuevo.
Para que cale bien el almíbar, podemos pinchar cada capa con un tenedor.
Cuando pongamos los rellenos, hemos de vigilar que al poner le bizcocho de encima no se sobresalgan por los lados, porque sino se nos mezclaran con la capa de mantequilla que lo ha de recubrir todo.
Bien, con todos los bizcochos ya montados, tan solo nos queda recubrir toda la tarta con la crema de mantequilla que habíamos reservado. No es necesario que nos quede perfecto, ya que con las almendras ¡todas las imperfecciones quedarán camufladas!



Finalmente, vamos poniendo las almendras laminadas por toda la mona. Con un poquito de paciencia, enseguida la tendréis lista.
Las almendras son más ricas si están tostadas, pero es probable que no las encontréis tostadas en la tienda, así que podéis hacerlo vosotros mismos: tan sólo tenéis que ponerlas en una sartén a fuego suave e ir tostándolas poco a poco.

Cuando ya la tengáis recubierta de almendras, sólo faltarán las plumas, los pollitos, las figuras de chocolate,.. ¡Y a disfrutarla!

Espero que os haya gustado y ¡que acabéis de disfrutar los días de fiesta!

¡Hasta pronto!



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