domingo, 13 de marzo de 2016

DIY: trapito de etiquetas para bebés

¡Hola de nuevo!

Qué desconectada he estado, lo sé....
He tenido mis momentos para sentarme a escribir, pero siempre con tantas ganas de estar con Júlia que entre sus sonrisas y juegos me perdía y no acababa por sentarme al teclado.
Mañana lunes Júlia cumplirá 5 meses y mi tiempo con ella tocará a su fin el próximo miércoles. ¡Madre mía! No puedo creer que ya tenga que volver a trabajar... con lo feliz que estoy en mi casita, con mi niña mi marido.. y nuestros paseos, risas, juegos, mis guisos, mi gimnasia, mi falta de sueño, mi dolor de espalda, mis miles de lavadoras... con todo , todo, todo me quedo y me quedaría mucho más tiempo en casa. Sé que tenía una vida antes de ser de madre, pero casi cuesta recordarla... Totalmente absorbida por esta nueva faceta que me hace sentir tan bien.
Precisamente el otro día una amiga me decía que se necesita ir a trabajar, tener nuestro tiempo... y yo no digo que no, pero aún no he tenido esa llamada... En fin, que como no me ha tocado la primitiva (para eso hay que jugar, claro), pues vuelvo a trabajar y sé que voy a estar bien porque tengo unos compañeros geniales (os mando muchos besitos des de aquí!!) y porque me gusta mi trabajo, pero una parte de mí se resiste, para qué os voy a mentir...
Contadme, ¿a vosotras también os ha pasado?

En fin, entrentanto, os enseño este juguete que le he hecho a Júlia durante este tiempo en exclusiva para ella. Es un trapito con cintitas o etiquetas, o también me han dicho que lo llaman taggies. En culquier caso un juguete que le encanta y cuyo nombre a ella no le importa nada! Está especialmente indicado para la estimulación visual y táctil.





Es fácil de hacer y a ella le encanta! En general, a los bebés les suelen gustar mucho las etiquetas que sobresalen de los juguetes o prendas y siempre se las llevan a la boca, así que esta propuesta pretende dar esa sensación pero multiplicada!

¿Os animáis a hacer uno? Aquí os explico como...



Para hacer nuestro trapito necesitaremos:

  • Dos telas de diferente textura (algodón, punto, toalla, afelpado, terciopelo...) 
  • Cintas de colores y texturas variadas
  • Hilo para coser que combine 
  • Alfileres, tijeras, máquina de coser.

Comenzaremos cortando un cuadrado de cada tela de 17 x 17 cm
En mi caso he escogido una tela que contrasta en blanco y negro y otra de punto en color rojo con la idea de no recargar demasiado el juguete para que no resulte excesivo para el bebé (recordad que en cuanto a propuestas de juego en bebés menos es más ya que su capacidad de atención y concentración es limitada y podemos cansarlos). Además, las cintas ya aportan la variedad con los colores y texturas.Por eso las telas son sobrias con el contraste de blanco y negro que tanto atrae la mirada de los bebés y la intensidad del rojo.



Continuaremos cortando trocitos de cintas de 7 cm variadas: lazos, ondulinas, puntillas, trapillo, cordón, fieltro... Y lo doblamos y sujetamos a una de las telas con un alfiler. Debemos meterlas hacia dentro y al colocar el alfiler es mejor que dejemos que este sobresalga, así después de coser podremos retirarlo fácilmente. Además, como veis en la imagen, colocamos las cintas en la cara del derecho de la tela, en la cara buena.


A continuación,  colocamos las telas una encima de la otra con las caras buenas hacia dentro.
En mi caso, como las dos telas eran muy finitas, coloqué dentro una tercera capa de tela de ruso (de toalla) para que quedara con más cuerpo. Podéis colocar también una tercera capa si veis que queda demasiado delgado, pero no hace falta que sea toalla (cuesta más coserla a maquina porque los dobles quedan gruesos), bastará con otra capa de cualquiera de las dos telas que ponéis fuera.



Lo cosemos a máquina dejando un huevo sin coser.


Le damos la vuelta al trapito por el hueco que hemos dejado abierto poco a poco, sin estirar de las cintitas que nos irán apareciendo.

Y nos quedará el trapito casi listo, aunque todavía con el hueco sin coser.


Colocaremos alfileres alrededor de todo el trapito para marcar bien el borde (que quede bien planito) y para cerrar la parte abierta. Coseremos con la máquina pasando un pespunte alrededor.


Retiramos los alfileres, repasamos que no hayan quedado hilitos sueltos y ya tenemos nuestro juguete preparado para nuestr@ peque!!



¿Qué os parece?
A Júlia le gusta mucho, experimenta con las diferentes texturas en la boca y le resulta muy fácil de agarrar. Además como no pesa, si se le cae en la cara o al agitar su brazo se da con él, pues no se hace daño.

Me despido de momento.
Pronto publicaré, esta vez sí, intentaré que sea pronto! Además ya tengo algunas cosas deliciosas preparadas que tengo ganas de compartir con vosotr@s!
Y mientras... a volver a trabajar!!!!! ais....

¡Un besazo!

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