¡Hola de nuevo!
qué contenta estoy de haber encontrado un momentito para sentarme a escribir y a compartir una nueva receta.
Cuando publiqué el delicioso bizcocho de naranja con chocolate no sabía que esa noche me pondría de parto y que tras unas largas horas, el día 14 de octubre ya podría achuchar a nuestra peque n_n
Hoy justamente Júlia cumple dos meses, y aunque es una gran tópico tengo que decirlo: qúe rápido pasa el tiempo! Media baja maternal ya consumida... Ais...
¡Pero qué felices estamos! Muy, muy muy contentos y disfrutando de ella.
¡Estas navidades van a ser tan especiales! Como sabéis, somos muy navideños, ¡nos encantan estos días!Y estamos disfrutando especialmente decorando la casa, preparando las postales, buscando regalitos... Sabemos que Júlia aún no es consciente de lo que pasa alrededor, pero si sus papis están felices, ¡eso sí que le llega!
Bueno, no os doy más la tabarra con mi reciente maternidad (so happy!), y a lo que vamos, a compartir una nueva receta con vosotr@s. Hoy os traigo una muy sencilla que me transporta a los largos paseos que dábamos con mi padre de pequeña y a nuestra parada en una pastelería para comparnos unos deliciosos merengues.
Ya os comenté en el post del bizcocho de naranja y chocolate que no tirarais las claras de los tres huevos porque os iba a proponer una dulce manera de aprovecharlas, Pues aquí la tenéis: merengues con frutos secos. ¡Me encantan!
¿Vamos con ellos?


