¡Hola de nuevo!
Mientras seguimos esperando el nacimiento de nuestra peque, ha llegado ya el otoño, con sus frutos y hortalizas típicas ¡que hay que aprovechar bien!
Hoy quiero compartir con vosotros una receta con calabaza. No sé si os he explicado alguna vez cuánto me gusta la calabaza. Me encanta ya su olor des de el momento en que comienzas a partirla, aunque todo sea dicho, partirla y pelarla es una tortura... ¡Pero está tan rica! No sé cuantos purés de calabaza he podido llegar a comerme durante el embarazo, a veces con Sergio incluso bromeamos de que la niña va a salir naranja...
En fin, que me gusta mucho y aunque en los súpers podemos encontrarla durante todo el año, es el otoño su época de esplendor, así que hay que aprovechar para preparar recetas bien ricas como esta que hoy os propongo.
Es una receta sencilla, sin huevo, que resulta especialmente esponjosa, con un toque como húmedo por la harina de almendra y la misma calabaza cruda...
¡Tenéis que probarlos!











