¡Hola de nuevo!
¡Ya ha llegado septiembre!
como ya os he comentado alguna vez, me gusta septiembre, aunque representa el final del verano, también nos trae comienzos y nuevos proyectos, y el hecho de tener cosas nuevas por delante siempre es alentador y motivador.
Aunque este año lo vivo de manera diferente, pausada, ni me estoy matriculando en ningún curso, ni estoy dándole vueltas a la cabeza sobre nuevas propuestas para el trabajo,... este año septiembre trae una barriga bien gorda y tranquilidad. Es tiempo de espera. Pronto seremos tres y esto centra todos los pensamientos... ¡o casi todos! Porque aunque me tienen a dieta (buaghh!) no puedo evitar pensar en preparar y probar nuevos dulces,... aunque al final yo sólo coma una cucharadita y sea Sergio quien los disfrute plenamente... Pero el placer de elaborarlos no me lo quita nadie, ¡qué rápido pasa el tiempo cocinando! ¡y qué feliz me hace!
Hoy os traigo un postre que encontré de casualidad por internet y que me hizo abrir bien los ojos, combina 3 delicias que me encantan: tarta de queso, manzana al horno y crumble! ¡Rico, rico!
Y como todo lo que os propongo es sencilla de hacer...
¿Os animáis?
