¡Buenos días!
¿cómo está yendo este comienzo de septiembre? ¡Menudo calor! Ahora que estamos todos trabajando hace un calor de mil demonios... ais... qué se le va a hacer...
Estos días estoy apurando mis últimas jornadas intensivas. El lunes ya empiezo mi horario habitual de mañana y tarde en la ludoteca y por eso estas semanas en que trabajo sólo de mañana son una maravilla. Me han servido para quedar con buenas amigas que no veo tan a menudo como me gustaría y ¡aprovechar para enseñarles el pisito! Aún faltan cositas por hacer, pero ya lo tenemos la mar de apañado.
Bueno, a lo que iba (¡cómo me enrollo!). Que estos días he quedado por las tardes con amigas en casa y he aprovechado para hacer hornadas y hornadas de palmeritas, ¿Por qué? Pues... porque están muy buenas, se hacen en un momento, huelen de maravilla, a todos gustan, ... ¡porque me encantan! Y es de esas recetas rápidas, rápidas.
Ya os he comentado alguna vez, cuánto nos gusta el hojaldre en casa. Siempre tenemos en la nevera, para prepararlo salado o dulce, según convenga. Pues esta es una opción dulce rica, rica.
¿Nos ponemos a ello?
