Hoy está nubladillo, amenazando lluvia en cualquier momento... ¡vaya forma de estropear el domingo!
En fin,... estos días ando bastante liada ya que el año pasado, tras las obras y reformas, acabamos tan cansados física y mentalmente, que dejamos una habitación sin hacer, totalmente destartalada, modo trastero ON. Cerramos la puerta y dijimos... el año que viene en primavera más.
¡Y llegó la primavera! Así que abrimos la puerta y... ¡ahí seguía todo! jejeje, no ha habido milagro, ni duendecillos, todo seguía por hacer y ordenar. así que a pintar, limpiar, visita intensa a Ikea,montaje de muebles, ordenar,... y ¡acabar hasta el moño! ¡Pero poco a poco todo va estando en su sitio!
Entre todo este jaleo, el trabajo y el inglés, casi sin darme cuenta, la primavera nos ha conquistado con sus buenas temperaturas, sus flores, las horas de luz... ¡y sus frutas! ¡Cómo me gustan los frutos rojos propios de la primavera! Me estoy poniendo morada de fresas, moras, frambuesas, arándanos,... Y como me encantan, hoy os traigo una tarda deliciosa que va bien cargadita de frutas rojas, por supuesto, y de chocolate, ¡claro!
Es sencilla de hacer y el resultado... juzgadlo vosotros mismos...
¿Os animáis?


